La convocatoria «Albacete por la Paz», celebrada este 14 de marzo en el Anfiteatro de la Catedral y organizada por la Coordinadora Anti-OTAN, ha denunciado la presencia del TLP en la ciudad, la escuela de élite de pilotos de la OTAN ubicada en la Base Aérea de Los Llanos. Bajo el histórico lema «OTAN NO, BASES FUERA», el acto manifestó su firme solidaridad con Palestina, América Latina y los pueblos oprimidos, posicionándose claramente contra el imperialismo y el sionismo
Manifiesto de la Coordinadora Anti-OTAN:
Estamos aquí porque Albacete se ha convertido en uno de los símbolos más claros de cómo la OTAN convierte nuestras ciudades en piezas de una maquinaria de guerra que no hemos decidido democráticamente. A pocos kilómetros de donde vivimos, trabajamos y estudiamos, la Base Aérea de Los Llanos y la escuela de pilotos de la OTAN preparan misiones de combate mientras nos dicen que todo esto es por nuestra seguridad.
Nos quieren vender el TLP, la escuela de élite de pilotos de la OTAN, como prestigio y riqueza para Albacete. Pero lo que tenemos en realidad es una ciudad convertida en aula de entrenamiento para guerras ajenas, en una ciudad convertida en objetivo militar estratégico y en plataforma de una alianza que ha intervenido en Yugoslavia, Afganistán o Libia dejando destrucción e inestabilidad. Mientras tanto, nadie nos ha preguntado si queremos cazas sobre nuestras cabezas ni si aceptamos que nuestro territorio forme parte de esta arquitectura bélica.
Hace cuarenta años nos dijeron que entrar en la OTAN era imprescindible, que sería temporal, que significaría menos bases extranjeras y más seguridad. Hoy sabemos que fue una estafa: España está plenamente integrada en la estructura militar atlántica, mantiene bases como Rota, Morón y Albacete, y se ha comprometido a un aumento brutal del gasto militar mientras se recortan derechos sociales. Nos prometieron paz, y han construido una economía de guerra permanente.
Cada euro que se va a aviones de combate, misiles o maniobras de la OTAN es un euro que falta en sanidad, en educación, en vivienda, en dependencia, en transporte público y cuidado de la naturaleza. Nos dicen que gastar más en defensa crea empleo, pero los propios estudios económicos muestran que invertir en servicios públicos y sectores civiles genera más trabajo y más bienestar que la industria militar. En los barrios de Albacete lo sabemos bien: alquileres imposibles, precariedad, listas de espera, mientras los grandes contratos militares se cierran a espaldas de la gente.
Este modelo capitalista es profundamente patriarcal, violento e insostenible. El militarismo refuerza jerarquías, normaliza la violencia y desvía recursos de los cuidados hacia la guerra. Los ejércitos son grandes contaminantes, sus emisiones se esconden en los acuerdos climáticos. Bajo sus economías de guerra nuestra salud y la de la naturaleza enferman. La seguridad que nos ofrecen no es la seguridad de las mujeres frente a las violencias, ni la seguridad de la juventud que no puede emanciparse, ni la seguridad de las personas mayores que ven peligrar sus pensiones.
Frente a la seguridad militar de los despachos de la OTAN, nosotras defendemos la seguridad humana. La seguridad de tener techo, trabajo digno, sanidad y educación públicas, energía asequible, un planeta habitable y vidas libres de violencia. La seguridad de saber que nuestras ciudades no serán objetivo de ninguna guerra porque no participamos en ninguna alianza para el despojo.
Nuestra lucha está unida a la de otros pueblos. No podemos denunciar la OTAN en Albacete y mirar hacia otro lado ante el genocidio del pueblo palestino, ante el bloqueo criminal a Cuba, ante el ataque terrorista a la República Bolivariana de Venezuela o la agresión permanente contra procesos soberanos del Sur Global. La escalada en Irán lo demuestra: La OTAN es el instrumento del imperialismo estadounidense y sus apéndices, la UE y sus socios sionistas. Desde finales de febrero de 2026, EE.UU. e Israel han lanzado una ofensiva masiva contra Irán, destruyendo infraestructuras nucleares, navales, con cientos de civiles muertos y amenazas de guerra regional. Irán ha respondido con misiles contra Turquía (miembro OTAN) y drones contra bases en Chipre, mientras la OTAN refuerza su blindaje antimisiles y justifica la agresión, exponiendo a Europa a represalias directas.
La misma lógica que bombardea y bloquea a otros pueblos es la que instala escuelas de guerra en nuestro territorio y nos obliga a elegir entre armas o derechos.
Por eso, desde Albacete decimos:
– No queremos ser escuela de guerra, queremos ser ciudad de paz.
– No queremos más gasto militar, queremos sanidad, educación, vivienda y cuidados.
– No queremos OTAN ni bases, queremos soberanía, democracia y solidaridad entre pueblos.
Exigimos la salida de España de la OTAN y el cierre de las bases militares extranjeras. Exigimos un nuevo referéndum vinculante, con debate real, donde también la gente de Albacete pueda decidir si acepta que su tierra siga siendo utilizada para preparar guerras. Queremos que la Base de Los Llanos deje de ser un nodo de la OTAN y se reconvierta para usos civiles, de protección civil, investigación, cooperación y empleo digno.
Compañeras, compañeros: este no es un tema del pasado, es una urgencia democrática, social y civilizatoria. O construimos un futuro basado en derechos, cuidados, paz, y solidaridad internacional, o aceptamos que decidan por nosotras que nuestro horizonte es la guerra.
Hoy estamos aquí para decir que no aceptamos ese destino, que Albacete se levanta y que vamos a organizarnos barrio a barrio, centro de trabajo a centro de estudio, para gritar bien fuerte:
¡OTAN NO, BASES FUERA!
¡CON PALESTINA, AMÉRICA LATINA Y LOS PUEBLOS OPRIMIDOS!
¡CONTRA EL IMPERIALISMO Y EL SIONISMO!
¡POR LOS DERECHOS SOCIALES, CONTRA EL REARME Y LA MILITARIZACIÓN!
¡NO A LA GUERRA!








