En el pasado Pleno ordinario del 28 de noviembre, desde Izquierda Unida trasladé una petición que no responde a grandes presupuestos ni a promesas electorales faraónicas, sino al más puro sentido común: trasladar la marquesina de la antigua parada de autobús a su ubicación actual. Hoy, tras semanas de temporales, frío intenso y lluvias incesantes, esa marquesina sigue en su ubicación original, sin cumplir ninguna función, mientras los vecinos y vecinas de Munera que esperan el autocar de las 7:30 de la mañana para desplazarse a Albacete —estudiantes y mayores, principalmente— tienen que aguantar las inclemencias del tiempo a la intemperie.
La excusa del «papel oficial» frente a la realidad vecinal
La respuesta del Sr. Alcalde fue la de manual: que la responsabilidad es de la Consejería de Fomento y que «están a la espera». Si esto es cierto, estamos ante una muestra de incompetencia compartida. Por un lado, una Delegación de Fomento que ignora las necesidades de nuestro pueblo; por otro, un equipo de gobierno local que parece preferir la comodidad del despacho y la espera burocrática antes que la defensa firme de sus ciudadanos.
En Munera hay camiones, hay grúas y hay personal cualificado. Si de verdad el bienestar de los munereños fuera la prioridad, esa marquesina ya estaría instalada en su sitio. Tiempo habría después para dar las explicaciones oportunas a la Delegación. Pero para este equipo de gobierno, parece que es más importante no molestar a un político en Albacete que proteger a sus propios vecinos de la lluvia.
¿Gestión real o «Pan y Circo»?
Resulta indignante observar cómo este equipo de gobierno prioriza la organización de innumerables eventos, fiestas y actos públicos, siempre acompañados de ingentes cantidades de fotografías para el lucimiento personal en redes sociales. Eso sí: que las fotos no falten. Sin embargo, cuando la cámara se apaga y el foco deja de brillar, la realidad es que nuestros vecinos se quedan mojándose en una acera porque mover una estructura de cemento parece un reto insuperable para quienes se llenan la boca hablando de «progreso y bienestar social».
Como portavoz de Izquierda Unida, me veo obligado a preguntar directamente al equipo de gobierno: ¿No les da ningún reparo, o incluso vergüenza, ver a sus vecinos aguantar la lluvia, el viento y el frío mientras ustedes solo se preocupan por el próximo evento y la próxima foto?
Una llamada a los vecinos de Munera
Y a vosotros, vecinos y vecinas de Munera, os traslado una reflexión: ¿Estamos conformes con esta actitud? ¿Nos compensa el «pan y circo» de las fiestas y el postureo de nuestras autoridades frente a la desidia en los servicios básicos y cotidianos? Son muchos los que ya me habéis mostrado vuestro descontento, y creo que ya va siendo hora de protestar y decirles a la cara lo que pensamos de esta manera de gobernar.
El transporte público debe garantizar unas condiciones mínimas de dignidad. No pedimos milagros, pedimos que la marquesina esté donde está la gente, no donde estorba.
Seguiremos insistiendo, porque en Izquierda Unida tenemos claro que la política no va de salir bien en la foto, sino de que nadie se quede bajo la lluvia por la desidia de quienes deben protegernos.











