La clase obrera de nuestra provincia sigue pagando con su vida la alarmante falta de medidas de seguridad en los centros de trabajo. Las cifras en Albacete no dejan lugar a dudas: en lo que va de año, seis personas han fallecido en sus puestos de trabajo. Una situación provocada de manera directa por el desinterés patronal en cumplir las normativas básicas de prevención.Este panorama no es un hecho aislado, entre enero y agosto, Castilla-La Mancha ya contabilizaba 39 trabajadores fallecidos (6 de ellos en nuestra provincia), un incremento del 62,5% respecto al año anterior.
El incumplimiento reiterado de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales sigue siendo la norma para las empresas, que priorizan los beneficios por encima de las vidas humanas mientras escurren el bulto diluyendo responsabilidades, o incluso culpan a los propios trabajadores, no son accidentes, son víctimas de un sistema que mata.
Esta sangría no se distribuye de manera uniforme; se ensaña con especial violencia en los sectores laborales tradicionalmente más precarizados, desprotegidos y sometidos a la subcontratación, como son la construcción y el sector agrario. En estos trabajos, el desamparo estructural es absoluto. Las jornadas extenuantes, la nula supervisión y, sobre todo, la carencia de equipos de protección individual (EPI) y de formación técnica adecuada, convierten la jornada diaria en una actividad de alto riesgo.
La muerte más reciente ocurrió el miércoles pasado en la localidad de Villamalea. Un trabajador de origen rumano perdió la vida de forma traumática tras sufrir un profundo corte con una motosierra. Las organizaciones sindicales han denunciado las condiciones de este suceso, señalando que el operario estaba formalmente «en periodo de formación». El secretario general de CCOO Albacete, Paco Gómez, criticó la falta de cualificación y recursos: «No puede ser que una persona que coge una motosierra no tenga la formación suficiente[…] y que no tuviera los equipos de protección suficientes, porque si hubiera llevado unos pantalones anticorte seguramente las consecuencias no hubieran sido las mismas».
Ante esta situación, exigimos la intervención inmediata y fulminante de la Fiscalía para depurar responsabilidades penales e imponer castigos ejemplares a los empresarios negligentes y un cumplimiento estricto de la prevención en los centros de trabajo.








