Un centenar de personas se concentraron en la plaza del Altozano, frente a la Filmoteca, el 25 de septiembre en Albacete para protestar por la problemática de la vivienda y expresar su repulsa ante el desahucio de Maricarmen. La movilización de urgencia «Por todas las Maricarmen» citó a todos los albaceteños y albaceteñas a las 20:00 horas en el centro de la ciudad para denunciar la especulación inmobiliaria que asfixia a la clase trabajadora.
El desencadenante directo de la protesta radica en el desalojo de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años que llevaba siete décadas residiendo en su hogar de la calle Alcalde Sáinz de Baranda, en el distrito madrileño de Retiro. Tras semanas de resistencia y la intervención de un amplio dispositivo de la Policía Nacional para desalojar a los activistas convocados por el Sindicato de Inquilinas de Madrid, la anciana tuvo que abandonar el inmueble a las 13:00 horas en una camilla del Samur con destino al Hospital Gregorio Marañón.
Esta movilización en Albacete responde a una tensión habitacional creciente que golpea con dureza a la región y a la capital albaceteña. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el precio de la vivienda libre en Castilla-La Mancha aumentó un 11,7% en el segundo trimestre del año, acumulando más de 12 años ininterrumpidos de subidas en el conjunto del país. En Albacete, la situación es aún más crítica para la clase trabajadora: en barrios obreros como Fátima, el precio del metro cuadrado se ha disparado un 22,7% en un año (alcanzando los 1.744 €/m²), mientras que en El Pilar se sitúa en 1.962 €/m² tras subir un 20,7%. Con alquileres que raras veces bajan de los 600 a 750 euros mensuales y salarios netos frecuentes de 1.300 a 1.400 euros que apenas se actualizan un 2% o 3% anual, las familias trabajadoras de la ciudad se ven obligadas a destinar más de la mitad de sus ingresos solo a pagar un techo.








